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martes, 23 de abril de 2013

SPERGULARIA RUBRA

La salte o la pise en las aceras, tendré el elixir de la eterna juventud a mis pies

Spergularia rubra
Spergularia rubra
¡Ya está la vegetación en ebullición!. 
En los campos, las cebadas se ondulan, los pámpanos revientan en las vides, las orquídeas se yerguen entre la hierba, asoman flores hasta por debajo de las piedras. Y en las calles, me sorprendo al ver entre los adoquines y las grietas del pavimento una malla verde con puntitos  rosados (rubra). Es la espergularia, que como su nombre indica, se esparce, se propaga sobre el suelo de cemento.
Spergularia rubra



Suele pasar desapercibida, pero por unos días hace mullido el paso por las aceras. Esa manchita verde será una maraña de color marrón claro a finales de junio y aún echará alguna que otra florecilla. Se secará en el verano y las semillitas serán polvo hasta que en la próxima primavera la veamos florecer. 
¡Ojalá pase inadvertida al celo escardador del alguacil y nos deje disfrutar de esta “mala hierba” un par de meses!
Spergularia rubra




Esta plantita, como mucho de lo pequeño, tiene amplia difusión por el planeta. He visto que se localiza en Paquistán, Chile, Canadá, Nueva Zelanda o en Chequia; incluso en Siberia se han encontrado semillas fosilizadas. En todos esos lugares florece en ambientes tan difíciles como el nuestro. 




Spergularia rubra



Quizá sea su empleo tradicional como diurético lo que ha llevado a los científicos a analizar sus numerosos componentes
Su análisis ha conducido a hallazgos valiosos para la industria farmacéutica y alimentaria. Algunos de sus componentes pueden incidir en la reducción del exceso de azúcar (hiperglucemia); otros ayudan al sistema nervioso al envío de señales nerviosas correctas y otros, en fin, limitan la actividad de los radicales libres, los que aceleran el envejecimiento.

¡Pues, eso! ¡Que tenemos a nuestros pies el elixir de la eterna juventud y florecido!

Spergularia rubra

lunes, 15 de abril de 2013

MUSCARI NEGLECTUM

Los dedicos de dios, unos abiertos y otros no

Muscari neglectum
Muscari neglectum
Desde las últimas semanas de marzo y por cualquier parte del pueblo se ven florecidas estas plantas bulbosas de flores moradas y hojas acanaldas. Las he encontrado bajo los almendros en flor de Las Barrancas, entre los olivos de El Soto, asomando de las aguas crecidas del Aragón y hasta en el patio de casa.

Muscari neglectum















Aquí se las conoce con el nombre de “los dedicos de dios”. Quizá, a alguien se le debieron quedar los dedos morados por los fríos del invierno y se acordó del hacedor al sentir los picores de los sabañones. En otros lugares los llaman “nazarenos”, como corresponde al color de la Semana Santa y al de los nazarenos que procesionan durante esos días.

Muscari neglectum
Muscari neglectum




De estos dedicos de dios, los inferiores son fértiles y abiertos hacia el suelo; los superiores, por contra, son cerrados y estériles. Los fértiles están abiertos para que haya polinización cruzada, puesto que la maduración de los estambres y pistilos no se da al mismo tiempo. Necesitan que les visiten insectos y haya intercambio de polen con otras flores. El atractivo que ejercen sobre los insectos favorece que también éstos visiten los frutales del entorno que, como los almendros, tienen este tipo de polinización.




Muscari neglectum




No hay acuerdo en el significado del nombre latino, quizá por sus discutidos orígenes griegos. Para unos, muscari hacer referencia al almizcle, olor de connotaciones afrodisíacas hasta para las mosquitas o las mariposas. 
Para otros, su origen está en la palabra griega muscarion, racimo, por el parecido de la forma arracimada de la inflorescencia morada.
Neglectum: dominado, descuidado, sin vecinos, insignificante, inobservable, pasado por alto. Está visto que la etimología se las trae.



¡Y qué!, si resulta tan agradable pasear viendo el colorido que dan a los campos al comienzo de la primavera estos racimicos o dedicos de dios. 

Muscari neglectum

jueves, 14 de marzo de 2013

CROCUS NEVADENSIS

El azafrán de Sierra Nevada nos florece en los carasoles de La Sarda

Crocus nevadensis
Crocus nevadensis



Azafrán me suena a especia culinaria con nombre de origen árabe y al título de una zarzuela. El azafrán, que se obtiene de los estigmas de la planta a la que se refiere la zarzuela, los griegos y latinos le daban el nombre de crocus, nombre también dado a esta planta.
Sin embargo, la especie que tenemos por los carasoles de La Sarda, y por otros lugares del pueblo, crocus nevadensis, no sirve para dar color y sabor a los arroces. Pero, sin tener valor culinario ni económico, sus flores translúcidas tienen, sin duda, un valor estético es impagable. 




Crocus nevadensis



Cuando la veo florecer por los carasoles de La Sarda, me hago a la idea de que lo peor del invierno ha pasado y que me anuncian la proximidad de la primavera. Como aún las flores son escasas, me resultan más sorprendentes porque en la parte exterior de los tépalos blancos se traslucen las líneas de una pluma.
Crocus nevadensis





Estando tan lejos de Sierra Nevada, nevadensis, me resulta chocante verla por estas latitudes. Aunque se la considera poco frecuente en Navarra, es abundante en el pueblo. Al parecer sólo florece entre el Pirineo y el Atlas y no se encuentra en otras partes de Europa. 
La alusión a la sierra granadina se debe a Mariano del Amo y Mora, un botánico que fue primer Decano de la Facultad de Farmacia de Granada entre 1850 y 1892. Durante estos años le dio tiempo a estudiar la flora de la zona y a describirla en varias publicaciones. 
A esta planta tampoco le encontró aplicaciones farmacéuticas . 



Pero, el adornar los faitíos y ser un deleite para la vista de los paseantes de La Sarda, ¿no es ya es suficiente?.  ¿Para qué más?.

Crocus nevadenis

lunes, 4 de marzo de 2013

VERONICA POLITA

Esta Verónica, sin paño,  da esplendor… a las cunetas

VERONICA POLITA
VERONICA POLITA

Esta verónica es de la especie "polita", distinta de otras que también las hay en el pueblo. 
Polita o pulida se aplica en euskera, latín o castellano a la que es “agraciada y de buen parecer” según el DRAE  o “gustagarria” según el Elhuyar. 
Agraciada nos lo parecerá, si nos detenemos y nos ponemos a contemplarla a su altura, cerca del suelo. 
¡Cuidadito con pisarlas!

VERONICA POLITA





Esta planta se extiende por gran parte del mundo, desde Japón a Tasmania o desde Ordesa al Himalaya. Sin embargo, en nuestra zona está en recesión, según conteos precisos realizados entre 1976 y 2007 por la Unidad de Sanidad Vegetal de Zaragoza



VERONICA POLITA




Esta disminución tiene varios motivos: a mi entender, unos comprensibles y otros, no. 
Se puede entender que los agricultores empleen herbicidas para conseguir que los trigos o los almendros no tengan competidores. 
Sin embargo, las siegas de cunetas o arcenes en las carreteras y caminos de los pueblos por orden de la autoridad, no lo es. Esta actuación no está justificada ni estética ni biológicamente. De manera natural y baratísima adornan nuestro entorno. 
¡Habría que abonarlas en vez de segarlas!

VERONICA POLITA



Esta verónica es absolutamente inofensiva…, pero ¡podría no serlo! 
Tiene un gen capaz de inducir la producción de sustancias fatales para el corazón, los cardenólidos, como sí lo hace la digitales purpúrea
Pero, no; esta verónica es tan polita y pulida que mantiene inactivo al gen P5βR2 y, para nuestra tranquilidad, no los produce en absoluto.
VERONICA POLITA





Podría parecer que la única finalidad de esta planta es tapizar las orillas de los caminos. Así podemos tener verde el camino entre la Chocarrera y la Bodega y ver punteado de azul y blanco la orilla y la era frente a la panadería. Pero esto es sólo hasta que algún empleado municipal las siegue y deje estos bordes como una rastrojera en abril. 
¡Que es gratis tenerlas a la vista!



Para otro día queda la deliciosa leyenda de la Verónica y su paño. 
Más bien, sus paños; pues son cuatro los que se veneran como reliquias auténticas.

VERONICA POLITA

jueves, 21 de febrero de 2013

HELLEBORUS FOETIDUS

Algo huele mal en el reino vegetal... y en el académico

Helleborus foetidus
Helleborus foetidus


En invierno y por la orilla del Irati me cruzo con el eléboro, que no resulta fétido hasta que lo machacas. 
Pero, para comprobarlo ¿a quién se le ocurriría ir con un almirez a pasear por el canto el río? Desde luego que no a los aficionados a la botánica, a quienes nos suele resultar extraño que "fétido" sea el nombre de la especie, siendo una planta prácticamente inodora.






Helleborus foetidus

Esta planta de aspecto poco atractivo ha tenido desde tiempos antiguos usos cinegéticos y militares, ¡ai es ná! 
Al parecer, los cazadores y ballesteros emponzoñaban las flechas con sus jugos  venenosos y malolientes.
Su peligrosidad la hace figurar en la lista de inocentes plantas que no pueden ser comercializadas libremente con fines terapéuticos según la Orden 190/2004 de 28 de enero


Helleborus foetidus



Con todo, “la composición del eléboro fétido es bastante desconocida, aunque se cree que contiene eleboreína y saponina glucosídica, componentes que también se pueden encontrar en el eléboro negro”. Esta frase se repite literalmente en decenas de webs que tratan sobre esta especie. Sólo en el buscador de Google se dan 337 resultados
¡Y hay quien dimite por copiar!
Sin embargo, no hay forma de saber qué sea la eleboreína ni su composición química. 




Helleborus foetidus

Pese a estar reconocida como planta extremadamente tóxica, ha tenido variadas aplicaciones en farmacopea, sobre todo tópicas, pero no sólo. Como purgante (mental) y con el nombre de vedegambre (nota 29), Hernando Alonso de Herrera (1460-1527), Profesor de retórica y gramática en Alcalá y Salamanca, la estima eficaz para limpiar la ciencia de estériles disputas escolásticas. 
Es el mismo remedio aplicado a Gargantúa para librarle de los sofistas (Lib I, cap XXXIII).


Así, de las flechas de matar me paso a los dardos envenenados de los dialécticos.

Helleborus foetidus

jueves, 7 de febrero de 2013

FRAGARIA VESCA

Fraga, sí; pero roja, silvestre, sabrosa y dulce

Fragaria vesca



Fragaria vesca


Ahora que aparecen en los comercios la fresas (fragas, marrubiak), ¡cómo no recordar las fresillas que veremos por la sierra en mayo! Tienen el mismo nombre genérico, ¡pero qué diferentes son en olor y sabor! A estas fresillas les ocurre como a los perfumes que, cuanto más delicados y estimados, sus envases son más reducidos (vesca, en latín, pequeño).





Fragaria vesca

Las plantitas que trasplantamos hace unos años en un rincón del patio se han extendido por el césped. Sí, como la mala hierba, según dicen en casa antes de pasar el cortacésped. ¡Ojalá que todas las malezas fueran tan fragantes y apetecibles, hasta para los insectos! 
Este es uno de los atractivos del campo, el poder tener las frutas junto a tu ventana. 





Fragaria vesca



De todas formas, habrá que esperar a mayo para desayunar una tacita de fresillas.
Pero, para mi sorpresa, este año ya he tenido la suerte de probarlas ¡estos días de primeros de febrero!. No, claro, en Liédena; sino cerca de casa, en San Sebastián donde no hace tanto frío. 
Se ve que a esta especie de fresas no les importa que este invierno sea ventoso y lluvioso y han aparecido florecidas en Enero a la vista de quienes paseamos por Ulía.
Fragaria vesca

martes, 22 de enero de 2013

DAPHNE LAUREOLA

No es un laurel  y  tiene algo de ninfa venenosa

Daphne laureola

Las matas de laureolas florecen en invierno y esto me anima a salir de casa, a pesar del frío, a buscarlas por los pinares del pueblo. Las guías de plantas sitúan estas matas de hojas lustrosas y perennes en bosques de árboles de hoja caduca. Pero, en algún pinar, que se plantó sin abancalar la ladera y sin aniquilar la flora anterior, los pinos conviven con quejigos, mostajos, guillomos y laureolas.
También las he visto por Leache, en los Cerros Viejos.


Daphne laureola


Dafne, la ninfa que pidió convertirse en laurel antes que ser violada por Apolo, da nombre a esta planta. Es sabido que se laureaba en la antigüedad con una laureola a poetas y triunfadores. El parecido de las hojas y las flores con las de laurel llevó a considerarla una especie semejante, aunque con propiedades bien distintas por ser venenosa. 

Daphne laureola




La laureola, lejos de tener usos culinarios, se ha empleado con precaución en farmacopea como purgante, teniendo en cuenta la toxicidad de sus componentes. Pero no son tóxicos para las aves, que se alimentan de sus bayas, y esto le sirve a la planta para difundir sus semillas. Uno de esos componentes tóxicos es la dafnina, que es un colorante que se emplea para teñir la lana de color amarillo. Por cierto, tengo un jersey amarillo.

lunes, 7 de enero de 2013

BUXUS SEMPERVIRENS

Los explosivos que reparten semillas

Buxus sempervirens
Buxus sempervirens

Ya es enero y empiezo a ver floridos los bojes (buxus) que crecen en cualquier parte del pueblo: mirando al norte entre los pinos del Castellón o mirando al sur en las laderas de la sierra. Aquí les basta una rendija para brotar en las fisuras de las calizas. Así, los bojes con sus hojas tersas y perennes (sempervirens) colorerán de verde las pedrizas, mientras no se los coma la cantera.


Buxus sempervirens


No se aprecian en los bojes flores llamativas, porque no tienen pétalos; pero destacan entre las hojas los estambres con el polen amarillo. Sucede que tienen dos tipos de flores, unas que sólo tienen estambres y rodean a otras que sólo tienen pistilos, y todo esto en el espacio reducido de las axilas de la hojas. Quizá sea para dificultar la afición del fotógrafo, aunque haya quien diga que es para facilitar la fecundación.


Buxus sempervirens







En el patio he puesto un seto de boj, siguiendo un uso griego y romano y documentada por Alberto Magno en el S.XIII, nada menos. Intenté reproducirlas plantando brotes, pero no me dio resultado. Luego opté por lo más seguro para conseguir plantas: recoger y sembrar las semillas negras que aparecen por el suelo en gran cantidad y brotan con profusión y seguridad. 



Buxus sempervirens








Cuando las cápsulas con tres puntitas están maduras explotan con un chasquido y expanden las semillas a distancia, dejando entonces el enlosado oscuro por unos días.




Buxus sempervirens




Los bojes han tenido muchos usos, e incluso aplicaciones mágicas para quitar verrugas
Mi vecino Emilio tallaba cucharas y tenedores con troncos de boj. Guardo los que me regaló, que nos sirven para labores culinarias y para recordar los ratos de charla a la fresca en el verano ante la puerta de su casa. 


Buxus sempervirens


viernes, 14 de diciembre de 2012

MELILOTUS OFFICINALIS

Melífera, olorosa y medicinal. ¿Alguien da más?

Melilotus officinalis
Melilotus officinalis


Esta leguminosa, meliloto, loto de miel, la he visto de nuevo florecida en otoño, en la cuneta de la carretera hacia Yesa. En euskara se llama itsabalkia y en castellano, trébol de olor, debido a que recuerda al olor a hierba recién segada.






Melilotus officinalis. Vainas rugosas


Sus flores amarillas las visitan las abejas (melífera) y son alimento de larvas de varias mariposas, la Celastrina argiolus, entre otras.
Los componentes aromáticos del melilotus son su defensa y sirven de alerta a los animales para no ingerirla, porque les causarían hemorragias internas fatales.  

Melilotus officinalis
  

Estos elementos aromáticos se emplean en desodorantes y como potenciadores del aroma de jabones, perfumes y tabacos. Pero, se ha comprobado que incrementan la adición al consumo de cigarrillos; por lo cual, la industria tabaquera tiene prohibido su empleo desde 1997.


Melilotus officinalis






El nombre de la especie, officinalis, alude a su empleo en la farmacopea tradicional para el tratamiento de dolencias muy diversas
El análisis químico de este meliloto ha descubierto que la planta guarda compuestos orgánicos derivados de su metabolismo secundario, en particular la cumarina
Con este compuesto se elaboran actualmente medicamentos con función anticoagulante, alguno tan familiar como el Sintrom®.
Esto hará que en adelante, al ver este meliloto, me acuerde de varias personas queridas y mire con respeto esta planta perdida por las cunetas del pueblo.