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viernes, 2 de octubre de 2020

CALLUNA VULGARIS

Floridas matas enmarañadas sobre suelo playero en lo alto de Leyre  

Calluna vulgaris     Brezo común     Brezina

Calluna vulgaris     Brezo común     Brezina

Andar una tarde de septiembre por lo alto de la sierra de Leyre, es andar por los senderos de arenas finas del Arangoiti (valle alto, en castellano). El tiempo soleado del comienzo del otoño da para imaginar estar pisando una playa con arenas resplandecientes y un fondo de cocoteros de una isla del Pacífico. Bien es cierto que, por estas altas landas de arenas claras, no se divisan chiringuitos con daiquiris, sino majadas derruidas y que me muevo entre brezos floridos (callunas o brecinas) y no entre cocoteros. 
¡Bah, que no es para tanto! No son sino unas ligeras diferencias: me veo obligado a dar tientos frecuentes al agua de la cantimplora y me permito pasear durante horas sin cruzarme con nadie. 

Calluna vulgaris     Brezo común     Brezina

Así y todo, no me hubiera importado cruzarme con el inglés Richard Anthony Salisbury (1761-1829) para, sujetando con firmeza la cantimplora, preguntarle qué le llevó a inventar el nombre Calluna (limpiar, embellecer, a escobazos, pero dicho en griego) para esta especie de brezo, que Linneo había llamado Erica. Me hubiera respondido, quizá, que había observado que las corolas de estas flores no tienen aspecto de tulipa luminosa, como la generalidad de los brezos (erica). Además, lo que parecen pétalos son en realidad sépalos de color entre lila y rosado. Estos atractivos sépalos enmascaran la corola, también petaloide, sin forma de tulipa; por lo que era razonable distinguirlos con otro nombre genérico.  

Calluna vulgaris     Brezo común     Brezina

Tras oírle esta cabal explicación, me resultaría difícil creer que persona tan razonable hubiera pasado gran parte de su vida entre desfalcos, timos y demás delitos contra la propiedad ajena, bajo nombre ficticio, incluso; de ahí el cuidado que yo tendría con mi cantimplora. 
Otra inglesa, con vida no menos azarosa (reflejada también en su nombre), fue Agatha Christie, escritora de intrigantes narraciones. Christie ponía nombres significativos a sus personajes literarios, que nos pasan desapercibidos en las ediciones castellanas. En su relato “El espejo se rajó de parte a parte”, a la víctima occisa le puso por nombre Heather Badcock, que suena muy inglés, pero que traducido es… Brezo Malapolla.¡Buah! ¿No estaría bien que nos tradujesen también los nombres? En este caso, si el nombre hubiera sido traducido como Brecina Desventurada (Erica la Malafortunada), entenderíamos mejor el fino y corrosivo humor inglés.  

Calluna vulgaris     Brezo común     Brezina

Salisbury y Christie, que eran ingleses, conocerían el aprecio que sus vecinos escoceses tenían a este brezo. Para los escoceses es el símbolo floral del país y sus poetas se extasían viendo sus colinas coloreadas con el púrpura de sus flores. No faltará, ¡cómo no!, británico malicioso que suponga que unas jarras de cerveza aderezadas con estos brezos, pueden ayudar a quedar embelesado contemplando estos delicados colores. 
Para nosotros, este brezo común (brezina), que se extiende por todo el occidente europeo, puede servirnos para suavizar y endulzar estos tiempos conflictivos con la fragante miel de brezo, por ser planta especialmente atractiva para la abejas. Esta miel de tono rojizo se queda endurecida, gelificada, en los panales y los apicultores la licúan para su extracción mediante el movimiento producido por rodillos espinosos.

                                                     Calluna vulgaris     Brezo común     Brezina

Si además hacemos caso a los entusiastas de la medicina popular, las infusiones y decoctos de las flores de este brezo resultan ser antisépticas, diuréticas y sedativas. Los numerosos principios activos que la moderna farmacopea ha encontrado en la brezina son la explicación de esas propiedades curativas: taninos, hidroquinona, flavonoides (kemferol, taxifolina, quercitróxido, miricitróxido), el alcaloide ericodina, el triterpeno ácido ursólico, etc. ¡Lo que hubiera agradecido Ágata Christie a Peris & Co poder disponer de los nombres de todos estos elementos para incluirlos en sus relatos! Pues bien, han sido los veterinarios quienes han resuelto el misterioso caso de las cabras sin enfermedades intestinales al tener noticia del efecto destructivo que sobre los gusanos planos tienen los componentes bioquímicos de las brecinas consumidas por el ganado caprino.

   Calluna vulgaris     Brezo común     Brezina

   Desde la altura de las arenas de los caminos, 
las brecinas cumplen la función de limpieza por fuera y por dentro

Calluna vulgaris     Brezo común     Brezina

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