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martes, 9 de mayo de 2017

THALICTRUM TUBEROSUM

Del Pirineo a Corea, leyendo en pétalos blancos
               
Thalictrum tuberosum
Thalictrum tuberosum


“Adornan (las plantas) la superficie de la tierra, cubriendo su aridez, sucesivamente, el verdor de sus hojas, la belleza de sus flores y el regalo de sus frutos”, escribió el Dr. D. Don Agustín Yañez y Girona en 1820 en sus Lecciones de Historia Natural. Es claro que la vena romántica se nota hasta el los tratados más sesudos de botánica de la época y no es para menos viendo estos días estos tralictos por los escarpes de la sierra. En este caso, sin embargo, mejor olvidarse del regalo de sus frutos y contentarnos con disfrutar del encanto visual.
Thalictrum tuberosum






Pues sí, a esta parte del planeta que queda al sur de los Pirineos tendrán que venir los turistas y naturalistas, si quieren contemplar in situ esta especie de tralicto, el tuberosum concretamente. No obstante, numerosos museos, jardines botánicos y tiendas de flores la tienen a disposición de visitantes o jardineros, bien sea en Dinamarca o el Ulster y aparece descrita en no pocas publicaciones, una de ellas, la Enciclopedia londinense.



Thalictrum tuberosum






En cantidad de presentaciones botánicas se admira su vistosidad, al tiempo que se advierte de su toxicidad.  Así que en este punto, rehuso “el regalo de sus frutos” y no hago caso, con perdón, a D. Agustín. 
Bien es verdad que la toxicidad más que en los frutos aéreos se concentra bajo tierra. Y así es como llego al nombre específico, tuberosum, que hace referencia no a tubos, sino a los tubérculos que engrosan las raíces de este tralicto. En este detalle se fijó el ínclito Linneo para distinguir esta planta de otros tralictos, en general, no tan espléndidos.




Thalictrum tuberosum




Si hay quienes ante el peligro se crecen, ante un tóxico son los investigadores quienes se agigantan y no paran hasta dar con la razón venenosa. Así veo, pues, que en varios laboratorios bien distantes del Pirineo se han investigado los componentes que dan el carácter tóxico a este tralicto. Este tóxico resulta un biocatalizador en la formación del puente metilendioxi en la síntesis de berberina que puede funcionar como bloqueador de los canales del calcio.
¡Ahí queda eso! 
Y, como los científicos de Corea no quieren quedarse atrás, han estudiado la homodimerización de este tralicto. 
Tengo claro que esto también lo dejo para la próxima vida.



Thalictrum tuberosum




Los investigadores de por aquí no van tan allí, con el tema de los tóxicos; se ocupan del interés reproductivo de las formas de las flores. Varios talictos no tienen pétalos tan vistosos, sino largos estambres. Esto es debido a que su forma de difundir el polen para la fecundación de las flores es diferente: el viento difunde el polen de los tralictos con largos estambres, mientras que el tuberoso ha desarrollado pétalos vistosos, néctar y cortos estambres para atraer a los insectos dípteros, himenópteros o coleópteros, como este Oxythyrea funesta de la foto, para que le hagan el trabajo de llevar su polen a otras flores. 
Esto sí que es reciprocidad y trabajar en equipo.



      

Todo un camino, de los pétalos blancos de las pedrizas de la sierra 
a las probetas burbujeantes de esforzados investigadores
     
Thalictrum tuberosum

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